El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) de Chile ha decidido no finalizar de manera anticipada el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto INNA, que contempla la construcción de un complejo de generación de hidrógeno y amoníaco verde en Taltal. Este proyecto, impulsado por la empresa estadounidense AES Andes, implica una inversión que supera los 10 mil millones de dólares, lo que resalta su significativa importancia económica y estratégica en el panorama energético del país.
El hidrógeno verde, producido a partir de fuentes renovables, ha ganado protagonismo en la transición hacia una matriz energética más sostenible. Chile, con su abundancia de recursos naturales, especialmente en energías solar y eólica, se posiciona como un actor clave en la producción de hidrógeno a nivel mundial. Esto no solo representa una oportunidad para el desarrollo económico, sino también para generar empleos y fomentar la innovación en tecnologías limpias.
El proyecto INNA en Taltal representa una apuesta significativa por el desarrollo de energías renovables y la producción de hidrógeno verde en Chile.