La reciente suspensión de clases en el Liceo La Chimba, motivada por el humo tóxico proveniente de quemas ilegales en el sector norte de Antofagasta, requiere la urgente necesidad de abordar esta problemática ambiental y de salud pública.
La suspensión, ya por segundo día consecutivo, provocó una comprensible reacción por parte de la comunidad educativa, manifestada en protestas estudiantiles y una reunión entre apoderados, el director del liceo y la Corporación Municipal de Desarrollo Social (CMDS).
Esta reunión, afortunadamente, culminó con el establecimiento de una mesa de trabajo, programada para el miércoles, que reunirá a los diversos actores involucrados. Esta iniciativa es crucial para la elaboración de planes de acción concretos y efectivos. La CMDS ha anunciado la implementación de vigilancia 24/7 y el retiro de material combustible, medidas que apuntan a disuadir las quemas y mitigar su impacto inmediato.
Sin embargo, las declaraciones de la presidenta del Centro de Padres, Rosalía Urbina, evidencian la complejidad del problema y la necesidad de una respuesta integral. Además de las quemas, la comunidad enfrenta otras dificultades, como el mal estado de las ventanas del liceo, que exacerban los efectos del humo.
La repetición de las quemas, según Urbina, subraya la insuficiencia de las medidas actuales y la urgente necesidad de una solución duradera para proteger la salud de los estudiantes y residentes del sector.