El Gobierno afina las últimas gestiones para ingresar el Plan de Reconstrucción Nacional al Congreso, en medio de un escenario político tensionado y con posturas enfrentadas entre oficialismo y oposición.
En ese contexto, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, intensificó las negociaciones en el Congreso, incluyendo reuniones con el Partido de la Gente, clave para alcanzar los votos necesarios y asegurar la aprobación de la idea de legislar.
Sectores como el Frente Amplio, el Partido Socialista y la Democracia Cristiana ya anunciaron su rechazo, e incluso evalúan acudir al Tribunal Constitucional, cuestionando el carácter misceláneo del proyecto que ingresaría este miércoles.
El oficialismo requeriría al menos 78 votos para avanzar, por lo que busca sumar apoyos fuera de su coalición, mientras el PDG mantiene una postura abierta, condicionando su respaldo a la inclusión de propuestas enfocadas en la clase media.